El sistema educativo que hace llorar a los niños y desprecia a maestros

Se me rompe el corazón cada vez que veo un niño llorar al entrar al colegio (y desgraciadamente, he visto a bastantes). Niños de educación infantil y de primaria que dicen claramente que no quieren acudir al centro educativo. Reconozco que yo no me sorprendo. ¿Cómo voy a sorprenderme de esa actitud con el sistema educativo que tenemos en España?

Pero no es solo eso. También tenemos un sistema educativo que desprecia totalmente a los maestros de corazón. Que no tiene en cuenta el talento de los buenos docentes ni las buenas ideas. Que no valora la pasión, la emoción ni la ilusión por enseñar. Un sistema educativo totalmente obsoleto que a pesar del esfuerzo de algunos maestros por cambiarlo, sigue estando ahí.

¿Existe la presión educativa? 
Por supuesto que existe la presión educativa. Hay muchos estudiantes de primaria (de secundaria y bachillerato también) con una cantidad excesiva de deberes y de exámenes. ¿Qué pasa por eso? Pues que posiblemente se pierde todas las ganas de aprender de forma significativa y auténtica y llega la desmotivación y el desinterés.



Hoy por hoy, todavía se le da muchísima importancia al aprendizaje memorístico (ojo, no digo que la memoria no sea importante, ni mucho menos). Es más destacable que un estudiante de educación primaria se sepa de memoria todo el temario que asimile de forma consciente lo que se está explicando en clase. 

Entonces, ¿qué es lo que ocurre? Que los alumnos pueden memorizar cada palabra y coma de los libros del texto, obtener muy buena nota en los exámenes y luego, no recordar nada de lo que se han estudiado. Desgraciadamente, esto pasa muy a menudo. El único objetivo del sistema educativo es hacer que los alumnos aprueben (que no es lo mismo que aprender). 

Cuando doy clases particulares a niños de primaria y me dicen que les pregunte el tema, siempre lo hago de manera desordenada. La mayoría de ellos me dicen: "Mel, ¿pero ese es el primer punto?" Y es muy triste. Lo memorizan todo tal cual dice los apuntes del profesor o los libros de texto. No se cuestionan ni reflexionan nada. ¿Y hay quién dice que no existe la sumisión educativa?

El fracaso escolar a la orden del día
Hay gente que se sorprende del índice de fracaso escolar en España. Mucha gente se pregunta cómo es posible que sea tan alto pero yo no me sorprendo. ¿Qué se podría esperar de un sistema educativo que no funciona y que lleva sin cambiarse prácticamente décadas? Nuestro sistema educativo no se adapta a las necesidades reales de estudiantes ni de docentes. 

Como decía antes, tampoco se da importancia a la creatividad, a la ilusión ni a la emoción. Se premia más los sobresalientes que los verdaderos talentos de los estudiantes. De esta manera, hay alumnos desmotivados que pierden el interés por aprender cosas nuevas y se niegan a ir a los centros educativos.

Y aquí es cuando entramos en un debate interesante. Hay maestros (maestros que quizás no deberían estar trabajando en la enseñanza) que dicen lo siguiente: "es que hay estudiantes que no quieren aprender y la culpa de que suspendan es solo suya". Yo no niego que haya alumnos que pasen de todo pero, ¿es siempre culpa de ellos?

Me explico: hay estudiantes brillantes y con muchísimo talento que están desencantados con el sistema y el modelo educativo. A muchos de ellos les llaman vagos, pero, ¿realmente lo son? Sí, hay maestros que hacen todo lo posible porque los alumnos aprendan de manera signficativa pero hay otros que prefieren no hacerse autocrítica y señalar con el dedo a los estudiantes.

Maestros increíbles que son infravalorados
Tengo amigos maestros a los que desgraciadamente, he visto llorar. Llorar porque no podían más, porque creen que todo su esfuerzo es en vano (que no lo es, por supuesto), porque no cuentan con los recursos suficientes para enseñar cómo ellos creen que es mejor. Son maestros con talento que acuden cada mañana al centro educativo con una sonrisa a pensar de estar triste por dentro. 

Maestros de corazón que conectan con los estudiantes, que les escuchan, que intentan comprenderles y que valoran sus opiniones y sus talentos. Estos maestros en muchas ocasiones son infravalorados: " es que los profesores no hacéis nada" "es que ser profesor es lo más fácil del mundo", "es que la carrera de magisterio es para tontos".

¿Cómo creéis que se tienen que sentir al escuchar todo eso? Está claro que no muy bien. Y a pesar de eso, siguen estando ahí, al pie del cañón. No se rinden y siguen luchando y peleando por una educación de calidad para todos (sí, es increíble que se tenga que luchar y pelear por un derecho tan básico como ese).

Es cierto, que cada vez son más los centros que se están sumando al cambio y transformación educativo. Menos mal que poco a poco, la gente se está dando cuenta que el sistema educativo que tenemos actualmente (y con el que llevamos ya demasiado tiempo) no está formando de manera íntegra a los estudiantes y que no tiene en cuenta a los docentes. 

Ojalá llegue el día pronto en el que todos los centros fomenten el pensamiento crítico, la reflexión y la creatividad. El día en el que se anime a los estudiantes a dudar, a preguntar y a cuestionar todo lo que está alrededor. Sí, las matemáticas son importantes pero también lo es alejarse de la sumisión educativa, la inteligencia emocional, los valores y educar para la vida a los alumnos. 

8 comentarios

  1. No hay una receta infalible en cuanto a materia educativa, pero bien vale poner el acento en los talentos natos y manifiestos de cada alumno. Desarrollar y promover la capacidad creativa de cada ser es algo de mucha valía.

    ResponderEliminar
  2. Hola, me quedé pensando que en México tampoco tenemos el mejor sistema educativo, han habido muchas reformas últimamente y ninguna ha sido la más correcta o conveniente para que el alumno y el maestro sean valorados de igual forma. Hace unos días platicaba con una prima que es maestra de preescolar y dice que el nuevo sistema se va a centralizar en especializar a los niños en profesiones según su área de residencia, por ejemplo si mi ciudad es industrial se les va a especializar en carreras universitarias de ese ramo, pero desde el preescolar, y me parece realmente erróneo hacer esto, porque no están tomando en cuenta el talento y las habilidades que ese niño pueda tener y/o desarrollar, se le desperdiciará y obligará a especializarce en algo que no le guste o le apasione y creo que se le orillará a renunciar y si no lo hace bien pensará que no es bueno para algo. Tú como docente, qué piensas al respecto??. Me encanta tu blog. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Marah. Lamento mucho leer eso. Al igual que a ti, me parece vergonzoso. Como bien dices, de esa forma, no se estaría dando importancia a los talentos de los niños y entraríamos en la sumisión educativa y en las desmotivación. Y eso es terrible. Jamás se puede obligar de esa manera a un niño. Además (y seguro que estás de acuerdo conmigo) estudiar algo por obligación es horroroso y se fomentaría la amargura y la tristeza. Espero que algún día los sistemas educativos se adapten de verdad a estudiantes y docentes. ¡Gracias por este comentario tan reflexivo! :)

      Eliminar
  3. Estoy totalmente de acuerdo en todo lo que dices. Sin ir mas lejos mis hijos me vienen un día si y al otro también con la misma cantinela. Son niños brillantes y sacan notas muy buenas pero no les veo nada motivados a la hora de ir al colegio, y esto si me preocupa, sobre todo cuando me preguntan ¿Y hasi hasta cuando? Hasta ellos se dan cuenta de la presión que tienen sus profesores a la hora de dar las materias de turno, que si van mas retrasados que los de la otra clase, pero más adelantados en no se que... pues sí, la verdad, algo (o todo) falla

    ResponderEliminar
  4. Cuanta razon tienes, me he quedado por unos momentos pensando en lo que dices! cuanta verdad y muy poca gente se cuestiona!
    Me encantó tu post
    Gros bisous

    http://www.gallech.com/

    ResponderEliminar
  5. Es verdad, antes, los profesores tenían una autoridad y un respeto que hoy se están perdiendo. El sistema educativo está perdiendo sus valores y como bien dices no se trata de enseñar a los niños para que aprendan sino para que aprueben. Afortunadamente, todavía quedan muchos buenos profesores que aman su profesión y lucharán porque esto cambie, brindando como siempre el mejor regalo que se puede dar a un niño como es la educación.

    ResponderEliminar
  6. Hola, tengo tres hijitos los dos mayores van al cole y les va muy bien de hecho mi hijo mayor ocupa siempre los primeros lugares pero paradógicamente no le gusta el cole, le parece aburrido y no quisiera asistir.

    ResponderEliminar
  7. Hola Mely estoy de acuerdo con tu post y es triste que en muchas escuelas las cosas sucedan así, le doy gracias a Dios que en la escuela donde nos hijos asisten valoran mucho los talentos que tienen mis hijos son sobresalientes y no niña de 7 a participado en poesía cantó dibujo y le encanta porque le permite desarrollarse en lo que le gusta y pienso que es porque les ha tocado maestros que aman lo que hacen y eso es clave incluso mi suegra es muy buena maestra y tiene colegas que le han contado experiencias que la han hecho llorar son maestras que también sufren de impotencia por las mismas razones que arriba comentan de un sistema que no valora el talento y la espontaneidad en los niños valorando más lo mecánico que es aprendido en el momento pero que se pierde con el tiempo,saludos

    ResponderEliminar